Notamos un problema en el ojo de Poppy este verano, y después de detectarle un tumor, afortunadamente benigno, tuvimos que extirparlo. La recuperación fue bien, y ahora se ha adaptado completamente a tener solo un ojo. Dado que los perros tienen otros sentidos mucho más desarrollados que los humanos, se adaptan con facilidad. Le han dado el alta y está lista para volver a sus sesiones de lectura con los niños.